

El agua y el trueno
Ierardo, Esteban
Explora El agua y el trueno de Ierardo y adéntrate en un recorrido filosófico y artístico que desafía la especialización. Sumérgete en reflexiones sobre artistas, naturaleza y pensamiento. ¿Quieres despertar tu mirada integradora? Este ensayo de filosofía te sorprenderá.
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Detalles
ISBN: 9789878164779
Editorial: Prometeo
Género: Filosofía > Ensayos, Filosofía
Fecha de edición: 30-05-2023
Sobre esta publicación
En El agua y el trueno se pretende pensar desde la diversidad del arte, la naturaleza y la filosofía. Un camino del pensar distinto al gesto especializado. En el dragón de nuestro tiempo sobresalen las escamas de la especialización. Bajo la creciente concentración del poder económico en el mundo globalizado, los saberes padecen un destino diferente al de la unificación compulsiva. En la modernidad agónica para algunos, o de la posthistoria para otros, los saberes se disocian. La mirada de la especialidad o de la microespecialización conspira contra un pensar integrador. En este sentido, un recorrido-integrador de esta obra supone explorar los caminos creadores de Artaud y Van Gogh; El Bosco y algunas no advertidas relaciones con Borges; Magritte (mediado por el análisis de Foucault); Goya; El Greco; el arte zen japonés; Nietzsche, lo dionisíaco y una naturaleza cargada de poderes creadores. Y en la reflexión también surge una tesis sobre el espacio y un intento de formulación de una ontología del arte vinculada con las categorías del rostro, lo inasible y el poder de lo combinatorio. El pensar sobre el arte surge asimismo mediante sendos ensayos sobre Hegel, Kant y Schiller. Y una meditación sobre una dimensión simbólica y filosófica de la naturaleza a través de la tormenta y el bosque. Y el agua recuerda lo que ocultan los lechos. El agua: lo líquido es memoria, sitio de purificación, pasaje, versátil cuerpo que refleja la luz solar o que recibe el grito fugaz del trueno. El trueno: la voz de una garganta no humana q e desparrama los sentidos. Que corren. Y escapan. Entre las costas de la materia. Y el hombre que piensa y se pregunta.
