Ir al contenido principal

Los Bram Stoker Awards 2026 le dieron la razón a Ryan Coogler (y al terror como forma de amar)

D
Dani Carrasco
· 3 min de lectura
Los Bram Stoker Awards 2026 le dieron la razón a Ryan Coogler (y al terror como forma de amar)

¿Cuándo fue la última vez que una película de terror ganó algo importante fuera de sus propias ceremonias? Exacto. El género está condenado a sus propios altares, sus propios profetas, sus propios premios. Los Bram Stoker Awards existen para eso: para que el terror se juzgue a sí mismo sin tener que pedir permiso a nadie.

La Horror Writers Association anunció los ganadores el 8 de junio, y hay un nombre en la lista que merece más espacio del que le van a dar los medios generalistas: Ryan Coogler ganó Mejor Guion por Sinners. La misma película que llegó en 2025 como una historia de vampiros en el Delta del Mississippi durante la era del blues, y resultó ser algo más complicado: una meditación sobre la sangre como cultura, sobre la música como forma de resistencia, sobre lo que el pasado le hace al cuerpo de una comunidad. Que la Horror Writers Association lo reconozca dice algo sobre adónde va el género y desde dónde viene.

En Mejor Novela ganó Stephen Graham Jones con The Buffalo Hunter Hunter. Jones ya ganó el Locus en esta categoría hace unos días, y el Stoker confirma lo que sus lectores sabían: su trabajo con personajes indígenas americanos dentro del terror contemporáneo no tiene precedente en la literatura mainstream. Dos premios en una semana para el mismo libro no es casualidad. Es deuda saldada.

La lista completa tiene más hallazgos. Linda D. Addison y Jamal Hodge ganaron Mejor Poesía con Everything Endless. ¿Sabías que la poesía puede dar miedo? La Horror Writers Association lo sabe desde hace décadas.

¿Y mientras hablamos de genealogías del terror? Antes de Drácula hubo El Vampiro de John William Polidori (1819), que inventó al vampiro aristocrático del que todo lo demás desciende. Antes de Polidori había sombras. Y antes de las sombras estaba Carmilla, de Joseph Sheridan Le Fanu, que llegó veinticinco años antes que el conde Drácula y ya era mucho más perturbadora que él. Y en 1897, el mismo año que el Drácula de Bram Stoker, Florence Marryat publicó La sangre del vampiro, que nadie recuerda aunque debería.

Ryan Coogler, bienvenide al club. El club tiene capa, tiene colmillos, y ahora tiene también el Delta del Mississippi.

Comentarios

Acceder para unirte a la conversación.

Aún no hay comentarios.