Ir al contenido principal

43 millones de libros y una pregunta que nadie quiere responder

D
Dani Carrasco
· 3 min de lectura
43 millones de libros y una pregunta que nadie quiere responder

Pregunta rápida: ¿has pirateado alguna vez un libro? No juzgo. Soy yo quien pregunta.

El martes, trece editoriales —entre ellas los cinco grandes del sector anglosajón, más Elsevier, Wiley, Pearson, McGraw Hill y Cengage— presentaron una demanda colectiva contra WeLib, una plataforma que supuestamente alojaba más de 43 millones de libros y 98 millones de artículos científicos, con 80.000 usuarios activos al mes. La CEO de la Asociación Americana de Editores declaró que WeLib “roba, distribuye y se lucra de millones de obras literarias”. Un faro encendido sobre el océano, pidiéndole que se detenga.

Lo que hace interesante este caso —más allá de los números astronómicos— es lo que revela sobre la fractura entre los modelos de distribución del conocimiento y la forma en que la gente realmente lee. WeLib operaba con un modelo de donaciones escalonadas: gratis con lista de espera, o entre 7 y 90 dólares al mes para acceso ilimitado. No es un adolescente pirateando PDFs desde su dormitorio. Es una infraestructura.

Borges imaginó una Biblioteca de Babel donde cada libro posible ya existe. WeLib la estaba construyendo, pero con libros reales, sin pagar a nadie, copiando el código fuente de Anna’s Archive, que ya perdió su propia batalla legal. La pregunta que ningún comunicado de prensa se hace es: ¿qué pasó antes de WeLib? ¿Cómo llegamos a un mundo donde 80.000 personas al mes buscan una alternativa ilegal para leer?

No defiendo la piratería. Defiendo la pregunta. Los libros académicos cuestan 200 euros. Las novelas, 25. Los derechos de autor caducan, pero los distribuidores cobran igual. Si hubiera un sistema de distribución justo y accesible, WeLib no existiría. La piratería no es la enfermedad: es el síntoma de que algo en el ecosistema editorial está profundamente roto.

Las editoriales ganaron contra Anna’s Archive en el mismo tribunal. Probablemente ganarán aquí también. Y cuando lo hagan, aparecerá otra plataforma. ¿Tú qué harías si el libro que necesitas no existe en ninguna biblioteca pública de tu ciudad y cuesta lo que no tienes?

Comentarios

Acceder para unirte a la conversación.

Aún no hay comentarios.