Una biografía que reinventa la biografía: el Premio Plutarco para Francesca Wade
Siempre lo sospecho cuando un libro me persigue: que no hay forma de contar una vida ajena sin que esa narración diga también algo de quien la escribe. Gertrude Stein lo entendió mejor que nadie — se pasó décadas escribiéndose en tercera persona, construyendo su propia leyenda con la misma precisión con que construía sus frases. Ahora, la escritora inglesa Francesca Wade ha ganado el Premio Plutarco 2026 por Gertrude Stein: An Afterlife, la biografía que el comité calificó de “aproximación original y convincente a la vida y obra de Stein, y en última instancia, a nuestra forma de pensar sobre la propia biografía”.
El Plutarco es el único galardón literario internacional de biografía juzgado exclusivamente por biógrafos. No son académicos ni periodistas: son quienes se sientan frente a los archivos y las cartas y los diarios y se preguntan, con honestidad incómoda, si es posible conocer a otra persona. El comité lo llamó “una adición revolucionaria al estudio literario de una figura icónica y polémica”. Tres mil dólares en metálico, y sobre todo: el reconocimiento de los pares.
Stein es una figura que resiste las etiquetas simples. Vanguardista que fracturó la sintaxis del inglés. Mecenas de Picasso y Matisse. Anfitriona del salón literario más influyente del París de los años veinte. Personalidad polémica durante la Segunda Guerra Mundial que no encaja cómodamente en ningún relato heroico. Para entrar en ese mundo de calles estrechas, librerías extraordinarias y encuentros imposibles, hay un libro que imagino abierto sobre la mesa junto a éste: Die Buchhandlung der Exilanten de Uwe Neumahr, sobre las legendarias librerías de Adrienne Monnier y Sylvia Beach en la rue de l’Odéon — vecinas de Stein, cómplices del modernismo angloparlante en el corazón de Europa.
Francesca Wade ya había mostrado en Square Haunting, sobre las escritoras del círculo de Bloomsbury, que lo que le interesa no es la crónica sino la pregunta: ¿qué queda de una vida cuando otro la escribe? Gertrude Stein: An Afterlife radicaliza esa pregunta. Examina cómo Stein construyó su propio mito — y cómo seguimos viviendo dentro de ese mito sin darnos cuenta.
Hay algo que me mueve en este premio: que un galardón juzgado por biógrafos distinga precisamente un libro que cuestiona el género. Es como si la propia disciplina se mirara al espejo y dijera: sí, lo que hacemos no es solo contar, es inventar con cuidado. Para quienes quieran leer más sobre las escritoras norteamericanas que construyeron sus mundos propios en el siglo XX, la novela The Group de Mary McCarthy — sobre ocho egresadas de Vassar en la Nueva York de los años treinta — es el lugar donde esas voces suenan con toda su fuerza.
Wade tiene poco más de treinta años. El Premio Plutarco confirma lo que ya se adivinaba: hay una nueva generación de biógrafas literarias que no se conforman con lo que se sabe. Quieren entender cómo lo que se sabe sigue cambiando.