Good Omens seguirá sin Gaiman: la pregunta que nadie quiere responder
Antes de empezar, una pregunta que sí quiero que te quedes pensando: ¿cómo te relacionas con el arte de alguien que ha hecho daño?
No es retórica. Es pregunta de lunes por la mañana cuando se confirma que habrá una tercera temporada de Good Omens en Amazon Prime Video, pese a las acusaciones documentadas de agresión sexual contra Neil Gaiman, co-creador de la serie y coautor —junto al fallecido Terry Pratchett— de la novela Buenos presagios (1990). Múltiples mujeres presentaron denuncias graves. Gaiman negó parte de los hechos. Amazon primero pausó, luego avanzó.
Este patrón ya lo conocemos. Roman Polanski dirigió El pianista décadas después de huir de la justicia. Michael Jackson está en bodas y discotecas de todo el mundo. Woody Allen todavía filma. R. Kelly está preso. Louis CK hizo un especial de comedia dos años después de confesar. En cada caso, la industria calculó: ¿cuánto pesa el arte contra la acusación? ¿Cuánto pesa el dinero?
El caso Good Omens tiene una complicación específica que lo hace distinto: el libro original es genuinamente obra de dos personas. Terry Pratchett murió en 2015. La serie fue concebida y adaptada por Gaiman, quien le imprimió su voz inconfundible. Sin Gaiman, ¿quién es Good Omens? ¿Es Aziraphale? ¿El ángel que encuentra humor en el apocalipsis? ¿O es solo una propiedad intelectual a la que Amazon no está dispuesto a renunciar?
Lo que me parece interesante no es la decisión de Amazon —predecible, comercial, inevitable—. Lo interesante es qué pasa con les fans. Con las personas que encontraron en Aziraphale y Crowley una representación queer que no habían visto en ningún otro lado. Con quienes construyeron mundos enteros a partir de esos dos personajes. Con quienes escriben fan fiction sobre ellos —irónicamente también protagonistas de otras noticias esta semana— y que ahora deben decidir si ese amor por los personajes sobrevive al conocimiento de lo que hizo su creador.
¿Puede un personaje divorciarse de su autor? Borges decía que el autor muere al escribir el texto. Lo decía de manera teórica. Ahora lo decimos de manera urgente, con consecuencias legales y económicas reales.
Lo que sí sé: si Amazon produce Good Omens 3 sin que Gaiman reciba beneficios económicos directos y sin él al frente creativo, el debate se mueve. Si lo produce con su participación plena, también se mueve —en dirección contraria. La transparencia importa aquí más que la respuesta correcta.
Mientras tanto, los libros de Gaiman existen. Los personajes existen. El amor de les lectores existe. Y la pregunta con la que empecé sigue ahí, esperándote.