Ir al contenido principal

Yasmina Khadra lleva su pluma al narco: 'Amor Sicario' y el diablo en el paraíso

D
Dani Carrasco
· 3 min de lectura
Yasmina Khadra lleva su pluma al narco: 'Amor Sicario' y el diablo en el paraíso

Espera. Un escritor argelino nacido en 1955 publica una novela negra ambientada en México. Te lo repito porque a veces el mundo literario arroja noticias que hay que masticar dos veces: Yasmina Khadra —el seudónimo de Mohamed Moulessehoul, exoficial del ejército argelino— llega con Amor Sicario, y la pregunta que salta de inmediato es: ¿tiene algo que decirle este hombre al narco? ¿Al amor bajo la sombra del cartel? ¿A México?

La respuesta, si conoces la obra de Khadra, es: sí. Siempre sí.

Khadra lleva décadas construyendo un universo donde la violencia no es decorado sino lenguaje. En Lo que sueñan los lobos se metió dentro de la cabeza de un joven que se radicaliza en la Argelia de los noventa —un libro publicado en 1999 cuando nadie quería saber de fundamentalismo— y lo hizo con una precisión que te deja sin palabras. En Los virtuosos exploró las paradojas morales de la guerra y la fe. Y en Corazón de almendra volvió a ese territorio donde vivir puede costar la vida. Lo que dice Khadra sobre su nueva novela —«la novela negra nos obliga a inventar al diablo hasta en el paraíso»— es exactamente lo que ha hecho siempre.

¿Pero México? ¿Por qué México?

Hay algo que los escritores del mundo árabe y los del Caribe y Latinoamérica comparten: una relación íntima con el caos del Estado, con la violencia que tiene nombre y apellido, con el amor que sobrevive igual en los márgenes. No es exótica la elección. Es lógica. Lo que Khadra sabe sobre Kabul, sobre Argel, sobre los espacios donde la ley es solo la ley del más fuerte, lo puede trasladar al Michoacán que aparece en los periódicos cada semana. El género negro no tiene fronteras geográficas. Tiene fronteras morales.

Y eso es lo que hace que Amor Sicario sea una promesa real: no el escándalo de un argelino escribiendo sobre sicarios, sino la posibilidad de que alguien que sabe narrar la violencia desde adentro lo haga en un escenario nuevo. El diablo también habla español. Y a veces se enamora.

Si todavía no has entrado al universo de Yasmina Khadra, este puede ser el momento. O empezás por donde siempre: por el principio. Por ese adolescente que creyó que la fe lo salvaría. Y después, cuando salga, buscás a este sicario enamorado. El diablo, en el paraíso. Esperándonos.