Wemby Lee: el gigante de la NBA que lee a Sanderson (y por qué eso importa)
Pregunta: ¿cuánto mide el lector promedio de Brandon Sanderson?
Respuesta: dos metros y veintitrés centímetros, juega como alero para los San Antonio Spurs, y se llama Victor Wembanyama.
La Biblioteca Pública de San Antonio acaba de lanzar la campaña «Read Like Wemby» —y antes de que digas que el marketing de las bibliotecas ha tocado fondo, escúchame: este tiene sentido. Wembanyama, que con veintidós años ya se ha ganado el apodo de «alien» en la NBA por hacer cosas físicamente imposibles en una cancha de baloncesto, resulta ser también un lector voraz y completamente nerd. Fans lo han fotografiado leyendo en el vestuario antes de los partidos, en inglés y en francés, con ejemplares de Sanderson que ya tienen marcas de páginas dobladas y todo.
La biblioteca instaló un estante junto al mostrador principal con una señal que dice «Read Like Wemby» y los libros favoritos del jugador: The World We Make de N.K. Jemisin, Yumi and the Nightmare Painter de Brandon Sanderson, y Alchemised de SenLinYu. Una lista que podría perfectamente ser la de cualquier lector de fantasía épica con buen gusto.
Aquí es donde la historia deja de ser solo una campaña de marketing y se vuelve algo más interesante. Hay una larga tradición de atletas que leen —Kareem Abdul-Jabbar ha publicado novelas, LeBron James tiene producción ejecutiva en adaptaciones literarias— pero algo en la imagen específica de Wembanyama con un libro de Sanderson me parece conmovedora. Porque Sanderson es el escritor de la fantasía contemporánea que más explícitamente piensa en la arquitectura de sus mundos. Sus sistemas de magia tienen reglas, sus personajes evolucionan según una lógica interna. Leer a Sanderson es, en cierta forma, entrenarse para pensar en sistemas. Y Wembanyama, que parece jugar al baloncesto como si estuviera resolviendo un teorema, quizás lo sabe.
¿Qué dice esto de los lectores de género fantástico? Que leer fantasía no es escapar del mundo sino aprender a imaginarlo de otra manera. Borges lo entendió antes que todos: la biblioteca es el universo, y el universo es la biblioteca. Ahora tenemos un jugador de la NBA que lo demuestra con el cuerpo.
Scott Williams, el director de marketing de la biblioteca, dijo: «simplemente nos encanta el hecho de que haya una estrella internacional de la NBA en nuestro barrio que también resulta ser un lector voraz.» Y a mí me encanta que esa historia llegue a un lugar donde alguien puede ver la señal «Read Like Wemby» y llevar a casa un libro de fantasía. Lee como Wemby. Es honestamente el mejor consejo que ha dado una biblioteca en años.