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PAIBOOKS
Sobre este libro
Abínzano pretende engañarnos, quizás, sin saberlo. Sin bien es cierto que encuentro justo el comienzo de su título, “Lecturas”, me tomaré el atrevimiento de proponer otro que, con la temporalidad de lo que retorna, se me presentó luego del encuentro con su texto: Lecturas Abínzanas, desde una perspectiva lacaniana, de una lectura performativa de Freud sobre el síntoma anoréxico de Emmy von N.
Sugiero entonces una lectura de lectura, pero…¿qué es leer? No se trata, como nos dice, del hecho de pasar los globos oculares por las letras, sino de una producción que se genera en el encuentro con el texto. La lectura supone una operación que, cuando no cae en la trampa de la inmediatez, en “la enfermedad de la prisa en la comprensión y el naufragio en la simplicidad”, no solo transforma al texto a leer, sino también, al sujeto que lee.
Ahora bien, ¿Cómo lee un psicoanalista? Con un estilo ligero y erudito, Abínzano realiza una lectura ética, una lectura más litoral que literal. No lee de memoria, no obedece, sino que, valiéndose de su ojo clínico analiza, descompone a la letra el texto freudiano. Tensando la relación del psicoanálisis en intensión y en extensión encarna el espíritu de quien nos enseñara a leer. Fue Freud quien nos transmitió lo que aprendió a leer de un modo subversivo: una paradójica satisfacción donde otros solo veían una contorsión fingida, ridícula y acrobática. Habiéndose revelado el saber de su época impotente, Freud realiza una lectura performativa que tiene valor de acto. Es así que, causado por su pasión, entrena una escucha inédita que le permite leer el deseo y lo inconsciente en la espuma del decir de sus danzantes pacientes. Tal es el relevo que el autor toma a su cargo con la anorexia mental señalando que actualmente las terapéuticas de abordaje eminentemente biologicista y farmacológico son insuficientes, llevando a retomar prácticas anacrónicas como las terapias electroconvulsivas. Se pregunta entonces avivando la encrucijada epistémica que causa esta investigación: “¿Qué no ofrece la cura por la palabra que resulta aparentemente hoy necesario volver a métodos invasivos y teñidos de ineficacia?”.
Lecturas… se trata de un libro eminentemente clínico donde el autor es interrogado por la anorexia. Él deviene interrogado a partir de su clínica y nos invita a interrogar este tipo de manifestación del padecer navegando desde el origen del psicoanálisis hasta nuestros días. No solo se embarca en busca
de algunas respuestas, también produce nuevas preguntas poniendo en cuestión tanto a la clínica psicoanalítica como a la riesgosa posición a la que está virando la terapéutica actual.
Su recorrido comienza con Emmy, el caso con el que Freud inaugura el método analítico tras abandonar la hipnosis y la sugestión. Es curioso, señala, que, si bien Freud identifica una copiosa batería de manifestaciones sintomáticas que incluía delirios y alucinaciones, tics y parálisis varias, considera que el síntoma basal de la paciente es una anorexia histérica.
Tomándolo como la brújula que guía el timón en la dirección de la cura se detiene a analizar minuciosamente el juego significante que se puede recortar en el decir de Emmy señalando la formación, el uso y la función que hace el sujeto del síntoma.
Hay que decir que, si bien sus reflexiones e hipótesis se ciñen alrededor de la anorexia, su producción la excede por mucho. En un vaivén crítico nos llevará también a explorar el acto analítico señalando las diferentes posiciones que adoptó Freud a lo largo de su experiencia clínica con la histeria y cómo pudo reconocer lo que hoy con Lacan llamamos hacer analizante. A partir de la humildad y transparencia del maestro formalizará con precisión quirúrgica, a través de los cuatro discursos establecidos por Lacan, al Freud Amo, al Freud Pedagogo y recortará las diferentes respuestas asociativas de la analizante en cada caso. Finalmente, la demanda de destitución de Emmy y su magnífico “no tiene que preguntarme tantas cosas Dr., solo déjeme hablar, tiene que escuchar” al que Freud responde de un modo inédito, dándole lugar a aquella “compulsión a la asociación” que había detectado en el decir de la analizante y, sin saberlo, al deseo del analista.
Si Emmy von N. deviene el caso que funda una praxis inaugurando al psicoanálisis, Lecturas freudianas de la anorexia mental, es el comienzo de una travesía epistémica-clínica que permite vislumbrar un horizonte auspicioso. Tendiendo un espinel, Abínzano nos revela fragmentos de un segundo capítulo de su investigación, esta vez, con Lacan como co-protagonista. Nos adelanta el “comer nada” (diferente a la inhibición de la función, ”no comer”) y comienza a recortar una nada simbólica que se anuncia, una nada que se saborea coming soon, poniendo en juego una dialéctica que revela al objeto en su forma esencial, el vacío.
Su estilo fresco y preciso dan ganas de seguir leyendo, dan ganas de que salga ya una nueva temporada de Lecturas Abínzanas.
Juan Manuel Moraña
Disponibilidad
Lecturas Freudianas de la Anorexia Mental está disponible como PDF en 1 librería online.
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